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ABORDAJE MÉDICO Y PSICOLÓGICO DEL CÁNCER


El diagnóstico de cáncer no es sinónimo de 'muerte', según los especialistas, a pesar de la alta mortalidad de la enfermedad. Conocer la patología y seguir las recomendaciones son la mejor alternativa para enfrentarlo.
El viernes 13 de junio de 2014, el actor estadounidense Ben Stiller fue diagnosticado con cáncer de próstata. ¿Tuvo algo que ver la 'curiosa' fecha con las noticias que recibió el actor? En absoluto. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de ocho millones de personas mueren al año de algún tipo de cáncer, enfermedad a la que se le atribuye el 13 % de todos los decesos en el mundo. El cáncer es una enfermedad que debe ser detectada y tratada de la mejor manera posible.

Tras conocer la noticia, Stiller entró en una fase emocional de desconcierto que lo llevó a indagar sobre la enfermedad en Internet. Con humor, reflejó en el artículo que publicó en Medium.com: “uno de los aspectos que uno aprende es a no buscar en Google ‘gente que ha muerto de cáncer de próstata’ inmediatamente después de haber sido diagnosticado con cáncer de próstata”. Según el actor y comediante, la detección temprana lo salvó.
Esta enfermedad tiene diversas causas, como explica la doctora Andrea Rojas, coordinadora del área de soporte oncológico del Instituto Nacional de Cancerología: “existen condiciones genéticas y factores de riesgo como la edad, el sexo y los antecedentes familiares. También hay factores como la exposición a tóxicos, los hábitos alimentarios no adecuados, la falta de actividad física, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la exposición a rayos ultravioleta, entre muchos otros”.
El impacto de conocer el diagnóstico
La información más útil que puede recibir un paciente al que se la ha descubierto la enfermedad, es que un “diagnóstico no es sinónimo de muerte”, comenta la especialista Andrea Rojas. Tal y como sucedió con el actor, una detección temprana fue la clave para curarse.
No obstante, independiente del tipo de cáncer y de su estado, recibir una noticia de estas características no es fácil para nadie. El psicólogo Carlos Augusto Ramírez, magíster de la Antioch University at Regent’s College de Londres, señala que este momento de confusión, tras recibir la noticia de un diagnóstico positivo, es una situación de crisis emocional a la que se le debe dar el mejor trato profesional.
Ramírez afirma que, a pesar de que cada personalidad es única y los entornos de las personas de cierta manera los definen, existe una serie de comportamientos habituales que se observan en los recién diagnosticados. Identificados por la psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross a finales de los años 60, estos comportamientos se conocen como las “cinco etapas del duelo”, que se manifiestan en pacientes diagnosticados con enfermedades terminales o de alta mortalidad.
El duelo
“No, no a mí” es la primera etapa, conocida como “negación”, en la que el paciente no puede aceptar su nueva condición y se niega a hablar del tema, sobre todo si aún no presenta síntomas de dolor. Sin embargo, busca respuestas de otros especialistas y en sus más cercanos. Le sigue la fase de la “ira”, en la cual la persona proyecta su rabia contra lo que la rodea. Esta etapa dificulta el acercamiento médico y puede decantar en un aislamiento del paciente, lo cual no es recomendable. Ramírez, con experiencia en psicología de la terapia, asevera que es necesario entender el contexto y no culpar al paciente por su comportamiento iracundo, sino, por el contrario, acompañarlo constantemente hasta que por sí mismo pueda trasladarse a una siguiente etapa, referida como la “negociación”. Aquí, el diagnosticado encuentra esperanza en una posible salida a su enfermedad.
Algunos pacientes pierden la esperanza y desembocan en depresiones, que los debilitan y los hacen aislarse, periodos en los que suelen aceptar su suerte (etapa de la “depresión”). Las crisis son oportunidades, como lo manifiesta Carlos Ramírez, que pueden permitir que el paciente alcance una quinta fase, la de la “aceptación”, en la que de una manera tranquila y abierta puede hablar de su enfermedad y sobre todo de la muerte. Este es un tema que pocos tocan, y menos en situaciones como éstas, pero abordar la muerte desde lo humano y lo científico puede otorgar al paciente una paz que necesita por su condición.
Las recomendaciones
Los especialistas citados concuerdan en que en principio es necesario comunicar el diagnóstico de cáncer a un paciente de una manera clara y sencilla, pero con la amabilidad y el tacto que merece la situación. Así mismo, Ramírez concluye que el entendimiento de las numerosas posibilidades del comportamiento de un paciente diagnosticado por parte del personal médico es sustancial para que los procedimientos que se tomen tengan un impacto mayor.
Ya una vez conocido el diagnóstico, el paciente debe seguir las siguientes recomendaciones:
1. Practíquese los exámenes correspondientes para confirmar su estado de salud. Recuerde que una detección temprana de un tipo de cáncer es clave para eliminar la enfermedad.
2. Tenga en cuenta que el cáncer es una enfermedad compleja y con muchas implicaciones físicas, mentales y sociales.
3. Es indispensable que mantenga una alimentación saludable, basada en una dieta rica en frutas y verduras, de mínimo cinco porciones diarias.
4. Evite los alimentos procesados, embutidos y enlatados.
5. Si sus condiciones físicas lo permiten realice alguna actividad deportiva con regularidad.
6. Conserve siempre una actitud positiva frente al tratamiento, sin importar los resultados.
7. Esté muy cerca de sus seres queridos. El apoyo de su familia y de sus amigos, lo que se conoce como apoyo psicosocial, es un factor fundamental para obtener los mejores resultados.
8. La enfermedad y varios de sus tratamientos reducen las defensas del organismo. Por lo tanto, es recomendable que evite el contacto con personas enfermas de gripa y otras sintomatologías de fácil transmisión.
9. Evite permanecer en lugares concurridos y use tapabocas en espacios abiertos y comunes.
10.Mantenga un alto estado de higiene bucal y de todo el cuerpo en general.
El seguir estos consejos hará que puede llevar una adecuada calidad de vida, lo cual es importante para que su tratamiento sea exitoso.
Mejorar hábitos, sugiere la OMS
De acuerdo con el organismo, más de un 30 % de las muertes de cáncer se podrían evitar con tan solo modificar o eliminar hábitos como el fumar, comer en exceso, carencia de actividad física, beber en demasía, entre otros.
El tabaco es el factor principal de riesgo, responsable de alrededor del 20 % de los casos de cáncer en el mundo y del 70 % de los casos de cáncer de pulmón. En países de bajos ingresos, cerca del 20 % de las muertes por cáncer se debieron al virus del papiloma humano y la hepatitis B.

Para leer la publicación en El Tiempo:

http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/salud/recomendaciones-para-enfrentar-un-diagnostico-de-cancer/16758107

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